Ecocidio en la zona conurbada Zacatecas Guadalupe

SÍNTESIS INFORMATIVA
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Pese a la crisis hidrica que vive el estado de Zacatecas y en particular la zona conurbada Zacatecas Guadalupe, se siguen otorgando autorizaciones a desarrolladores de vivienda en zonas que incluso estaban declaradas como reserva ecológica. 

Desde el año 2004 hasta el 2016, estaba establecido en el Plan de Desarrollo Urbano de la zona conurbada Guadalupe-Zacatecas  su destino como reserva ecológica con posibilidad de utilizar la misma en habitacional campestre y uso agropecuario, mismos que no habrían de afectar el entorno natural, comprendido principalmente por vegetación en asociación de matorral espinoso, pastizal natural y nopaleras; cabe agregar, en la zona existen fallas geológicas y el suelo es de gran importancia para la recarga de los mantos acuíferos, sin mencionar la fauna endémica de la zona vital para el ecosistema.

La posibilidad de albergar viviendas de tipo campestre se desvirtuó al momento de establecerse el fraccionamiento Lomas de Galicia, mismo que marcó el inicio de una serie de desarrollos de vivienda de tipo medio y medio alto que apelaban a segregarse en conjuntos privados; para entonces, las restricciones en cuanto a medidas de lotes e intensidad de construcción ya habían sido sobre pasadas, manifestándose en desarrollos de vivienda de intensidad media para los cuales la necesidad de servicios (drenaje y agua) no estaban en ningún momento contemplados.

De ahí se acentuaron problemas severos en cuanto a suministro de agua y recolección de aguas servidas, donde estas últimas fueron depositadas por años en una fosa al exterior del fraccionamiento, el volumen de descargas en la misma provocó desbordamientos de aguas negras en el ambiente.

La aparición de éstos desarrollos y la reubicación de varias instituciones educativas otorgó a la zona una plusvalía inusitada, oportunidad que los fraccionadores no iban a dejar pasar, aún y cuando esto era contrario a las disposiciones legales.

En los terrenos pertenecientes en ese momento a la Unión Ganadera Regional de Zacatecas, no permitían el desarrollo de vivienda pues como quedo establecido su vocación era la de reserva ecológica.

Es de observarse que antes de la entrada en vigor del nuevo Programa de Desarrollo Urbano de Zacatecas-Guadalupe 2016-2040, es decir, sin existir fundamentos para determinar la zona como susceptible al desarrollo de vivienda, un depósito de la JIAPAZ abastecido por rebombeo fue construido en la cota más alta para dotar de agua a un número de viviendas indeterminado que no tendrían que edificarse en primera instancia, lo anterior por la imposibilidad establecida en el PDUCGZ 2004-2030.

En el año 2017 iniciaron las labores de desmonte en la zona, la cual para ese momento tenía sus valores de uso de suelo a razones de ser una zona ecológica sin posibilidad de urbanizar en 100 pesos el metro cuadrado, todo eso por no tener la certeza jurídica debida y no estar contemplada aún como uso de suelo habitacional.

En este año 2020 varios desarrolladores iniciaron la comercialización de vivienda y venta de lotes urbanizados, donde las primeras  tienen un valor que supera los $3´000,000 y los lotes un precio de $7,400 pesos el metro cuadrado. Basado en un valor de mercado de 100 pesos el metro cuadrado para tierra donde su uso era de reserva ecológica, hay un beneficio para las constructoras de hasta 74 veces con respecto a la inversión inicial en la compra de la misma, todo a costa de un daño ambiental irreparable que terminara afectando a los vecinos de Zacatecas, Guadalupe y Vetagrande.

Dichas acciones pudieran caer en la categoría de ecocidio y delitos ambientales, pues contravienen diferentes disposiciones legales así como los objetivos del PDUGZ 2016-2040 en su artículo tercero, ademas de faltar al ARTICULO 27 de la constitución politica de los Estados Unidos Mexicanos en su párrafo tercero: “La Nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público, así como regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, con objeto de hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, cuidar de su conservación, lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de vida de la población rural y urbana en consecuencia, se dictarán medidas necesarias para ordenar los asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones, usos, reservas y destinos de tierras, aguas y bosques a efecto de generar obras públicas y de planear y regular la fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los centros de población; preservar y restaurar el equilibrio ecológico”.

Por otro lado, las presidencias municipales y la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas han en repetidas ocasiones dejado establecido el problema del desabasto de agua, según declaraciones de Benjamín de León Mojarro director del organismo se tiene agua apenas para cinco años por lo cual los desarrollos urbanos deben de prohibirse o por los menos contenidos.

Lo anterior es un claro ejemplo donde un instrumento del estado destinado a la planeación y el desarrollo urbano, siguió intereses particulares y potenció la especulación inmobiliaria a niveles sólo equiparables al daño que se está provocando.